Amor de papel

Amor de papel,

volando por el viento se detuvo en mi ventana,

extendí mi mano, pero, al querer tocarlo,

una pequeña llovizna lo deshizo.

Esa bola de papel mojado, rodó por la canaleta,

desapareciendo en una gota de agua, en la acera.

Era amor en papel de azúcar, o, de sal…

 

 

 

 

Era el final…

Me encontré, cuando no me buscaba,

me ví, cuando no me miraba,

cuando me entregué a la debilidad, afloró mi fuerza.

Cuando creí, que era el final…

La calle bifurcada, me mostró ramales desconocidos.

Cuando la voz silenciada, frenó el eco de las palabras,

la mano sobre el papel, movió el lápiz,

dibujando figuras,  que no sabía, que existían…

 

No podría vivir sin…

No podría vivir sin esos compañeros que llenan el alma,

me enseñan, me entretienen, me consuelan, me levantan,

puedo llorar, reir, soñar,

recorro el mundo, liberando mi adrenalina en las persecuciones más intensas.

Me sobresalto en esos planos de oscuridad, mi miedo estalla…

Entablo simpatías y antipatías con los personajes más extraños e inexistentes, — ¡los siento, como una parte de mi!

¡¡¡Libros, libros, libros!!!

¡NO MUERAN NUNCA!!!

 

Despedida y cierre

Esparciendo las cenizas, se colocó el sombrero,

sacó el clavel que llevaba en el ojal de su chaqueta,

mirando la profundidad del mar, lo lanzó ,

con un grito ahogado, sin mirar atrás, giró sus pasos,

dirigiéndose a la plaza de la libertad.

Si, soy la mujer…

Si, soy el ser que abrió tus puertas a la vida,

soy quien abrió tus ojos, enseñándote el valor,

soy la madre, maestra, niñera,

soy la fuerza, que saltó los muros, ignorando consecuencias,

soy la furia que, con mi niño a cuestas, derribó  obstáculos al andar,

soy la sombra que con los brazos abiertos, impidió la muerte del amor.

Pero, tambien…

Soy aquella que mató, en defensa propia,

soy la amante, amiga, y compañera de ese ¨imbecil¨,

que presumiendo de su fuerza,

destrozó mi cara, mis manos, mis piernas …Mi ilusión.

Soy aquella que unió los trozos de autoestima,

levantándome, por encima del lamento, miedo, y dolor,

defendiendo mi propio corazón.

Si, soy la misma mujer…

 

 

Pau

Resulta dificil quedarse indiferente, al escuchar las maravillosas letras de Pau Donés,

su voz llega, y, llena el corazón;  ¡Ese canto a la vida.!

Humo, canción de su albun 50 palos,

invade  el alma, nuestra esencia más preciada es: vida,

es presente, es ahora.

 

Aquella paloma…

Aquella paloma cansada, se apartó del camino,

plegó sus alas, secó sus ojos,

mirando la oscuridad del exterior,

se refugió en el interior,

desconcertada, decepcionada,

sentada en un rincón, curando sus heridas,

tragó en soledad su pena.

Fuera de intrigas, rumores, suposiciones,

su pico se cerró, su mente y corazón debatían,

si continuar el vuelo, o mantenerse en aquella sombra.

 

Instinto…

Abría los ojos recorriendo cada rincón de la habitación,

el hospital estaba en silencio, mi mente confusa,

trataba de identificar a las personas que me rodeaban,

¨no lograba recordar¨.

Un hombre solitario me observaba,

su mirada intimidante me desconcertaba…

Con una pequeña maleta en su mano’__¡ Tenemos que irnos!__ dijo.

No me atreví a preguntar,  sin saber quienes eramos,

caminé hacia la puerta, no tenía fuerzas para correr,

una enfermera entregó la documentación,

__Su marido  se encargará!

¿De qué?__Quise preguntar, mis palabras no salían,

instintivamente paré en seco,

miré sus caras,

¡ contaban dinero, una pistola, el ruido de un coche me despertó!…

___Sargento,  la tonta es la jefa de la banda,

lo escuché mientras cerraban las rejas…

 

 

 

Sólo en ese momento

En ese momento, en que la quietud es absoluta,

cuando tu interior cae en el vacío,

soltando todo apego, ( material, espiritual, familiar,social, etc),

sin esperas, con manos y mente vacías.

Sólo ahí,  estas tú!…

Libre!!!

Voz y memoria

Era ella,

con su vestido azul, con la cara lavada,

pintura roja en los labios,

con la mirada perdida detrás de sus gafas negras,

un nudo en la garganta le impedía pronunciar palabras.

Repentinamente una voz conocida la sacó de su letargo,

lo miró, pero fué  incapáz de recordar quien era,

Sólo esa voz se mantenía en su memoria!

Una guitarra, un saxofón, una melodía,

despertando el alma de aquella mujer.