Ese cordón…

Unos grandes ojos me miraban,

su cara redonda como la luna,

pelo abundante, con un rictus en sus labios,

sentí que me sonreía.

Ese encuentro tan profundo me impactó,

esa sensación tan indescriptible, como inolvidable,

permanece en mi interior.

Muchos años después,

mi compañera de trabajo abre la puerta del despacho,

y …

Nos seguimos mirando igual que el día de su nacimiento.

Feliz cumpleaños!

 

.

 

perma

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Despedida y cierre

Esparciendo las cenizas, se colocó el sombrero,

sacó el clavel que llevaba en el ojal de su chaqueta,

mirando la profundidad del mar, lo lanzó ,

con un grito ahogado, sin mirar atrás, giró sus pasos,

dirigiéndose a la plaza de la libertad.

Instinto…

Abría los ojos recorriendo cada rincón de la habitación,

el hospital estaba en silencio, mi mente confusa,

trataba de identificar a las personas que me rodeaban,

¨no lograba recordar¨.

Un hombre solitario me observaba,

su mirada intimidante me desconcertaba…

Con una pequeña maleta en su mano’__¡ Tenemos que irnos!__ dijo.

No me atreví a preguntar,  sin saber quienes eramos,

caminé hacia la puerta, no tenía fuerzas para correr,

una enfermera entregó la documentación,

__Su marido  se encargará!

¿De qué?__Quise preguntar, mis palabras no salían,

instintivamente paré en seco,

miré sus caras,

¡ contaban dinero, una pistola, el ruido de un coche me despertó!…

___Sargento,  la tonta es la jefa de la banda,

lo escuché mientras cerraban las rejas…

 

 

 

Belleza…

Recorría mundos desconocidos,

caminando por largos caminos y estrechas calles,

su mirada se detuvo en el más bello jardín que había imaginado,

una rosa blanca se abría, una pequeña flor silvestre despertaba  a la caída del rocío,

__Que pena no haber visto tanta belleza antes;!  __ se lamentaba  Elisa.

La enfermera la sacudía con tanta fuerza…

__Siento frío,  miedo, no quiero volver a…

Una y otra vez…

Con los pies colgando de la cama,

el corazón saliendo de su pecho,

las manos rodeando su cabeza,

las gotas de sudor recorriendo su cuerpo,

_repetía una y otra vez, _ “no puede ser, _no puede ser”!.

la misma pesadilla de siempre _ ¡ Te veía muerta!

_y así es ! _contestó ella.

_No pasa nada,_ ¡tranquilo Milú!

_¡¡¡¡ lo has conseguido!!!!..

Huir sin remedio…

Unas balas certeras, sin saber de donde,

arrebataron la vida de mi marido.

Sin querer manifestar mi dolor delante de esas tres caritas,

que observaban incrédulos, y llenos de miedo.

Paralizada en medio de aquel horror, no teniendo tiempo para pensar,

una sábana como maleta, tres ropas gastadas, ato todas mis posesiones.

Tomo en mis brazos a Adrian,  Leyla y María se toman de la mano,

sin mediar palabras, iniciamos un camino incierto…

Un temblor inesperado sacudió nuestros cuerpos,

que abrazados como una piña, nos obligó a mirar hacia atrás,

viendo como caía el techo de nuestra casa por el impacto de una bomba,

luchando por salvar la vida de mis hijos, con el corazón destrozado,

mi única opción era caminar y caminar sin rumbo…

El cansancio y el hambre detuvo mis pasos, soñando con un  pequeño refugio  que calmara mis miedos,  y  el llanto de mis hijos…

_¿Que tienen que ver mis niños en esta maldita guerra?…_¡¡¡Porqueeee!!!.

Compañeros

He compartido un tiempo maravilloso con unos compañeros, tan diferentes entre si,

que hicieron mis vacaciones, esplendidas, llevándome a lugares y épocas tan dispares,

como emocionantes.

Viajamos por los sombríos paisajes de la esclavitud.(Sombras de África),

continuamos vuelo con las golondrinas a Estados unidos(guerras de secesión),

después de un breve descanso,  aterrizamos en Alejandría en la lucha de poder de los reyes Ptolomeos, Cleopatra en su  despliegue de riquezas, lujo, orgías. Roma, con Julio Cesar, Marco Antonio, Octavio, entre guerras y pillajes sometiendo al  mundo a sus voluntades(Ocaso de Alejandría)

Entre engaños, chantajes, y extorsión periodística, recorrí las calles de Perú(Cinco esquinas)

En mi viaje a Cartagena buscando como habitualmente en mercados de antigüedades,

me llevó a descubrir secretos familiares que no podía imaginar(Tras el sol de Cartagena)

Pero, el más sencillo de mis compañeros fue capaz  de llenar las fibras más sensibles de mi alma.(Me llamo Lucy Barton)

Borde de la cama…

Mientras esperaba el ultimo tren de la media noche,

ella cruzaba los dedos, suplicando en silencio que fuera puntual,

tenía miedo, la soledad del lugar acentuaba su ansiedad.

Una pequeña luz la sacó de su pensamiento,

la alegría se reflejó en su rostro,

sentada en un  confortable vagón, sonreía,

con su cámara quiso plasmar los reflejos  de los rieles en las  ventanas,

las luces de cada estación,

se sentía tan cómoda y confiada en aquel desconocido tren,

su temor había quedado atrás.

De repente un desconcertante y brusco  cambio de sentido, le hizo levantarse del asiento,

había  entrado en un extraño túnel, en la más absoluta oscuridad,

no había nadie en el vagón, paralizada en medio de la nada,

estiró la mano buscando un punto de apoyo…

El borde de la cama la separaba del suelo.

 

Memoria

Ella corrió tan de prisa como pudo,

hizo señales con las manos, gritó a todo pulmón,

otros pasajeros del autobús  llamaron la atención del conductor,

pero éste, no paró.

Agotada, su corazón salía del pecho, sentada en un banco esperaba el nuevo autobús,

había perdido la cita en el médico, el reloj en la pared parecía no avanzar,

iban y venían  viajeros y autobuses a diferentes lugares,

maletas, bolsas, vendedores, compradores, cruzaban la estación.

Después de una larga espera a punto de llegar la hora prevista de salida,

unos ojos conocidos se posaron en ella,

—¡No puedo creerlo! se dijo

_ Si, es él!

Se habían despedido allí hacía  25 años …

Tenía que subir al autobús…

Nos despedimos ayer?

No, no  lo recuerdo, ¡Mi memoria!