Por ti.

Amiga mía…no olvides quien eres,  éste y todos los días de tu vida…

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Carnabal…

En éste baile de máscaras, te disfrazas de paloma,

despliegas tus alas de mariposa, abre las pinzas, cual cangrejo,

y… destrozas mis dedos,  cuando no espero…

Brindemos por…

Brindando por lo que quieras,

por ese fuego instantáneo, que pasó sin quemarte,

por esa mirada, que sin profundizar dejó huellas,

por esa luz tenue, que filtró por tu ventana.

Por este año que haz vivido ,con más luces que sombras!!!

Brindemos!!!…

Ahora qué!

¿Que pasó?…

con el amor que no dimos,

Con las palabras que no dijimos,

con la ilusión que perdimos,

con el momento que no disfrutamos,

con el tiempo que borró el instante…

Hoy, buscando en la maleta del pensamiento,

encuentro la impotencia, que no exploté,

ese manotazo, que por miedo no dí,

esa mano invisible, que me empujó hacia atrás,

no dí un paso al frente…

Mirando la pared que forman los  años…

Quiero ser, ese pájaro que “aparentemente” nunca fuí,

Volar, Volar, hasta que el horizonte se pierda en el infinito!…

Puedo???

 

 

Con S, o, con C…

Buscando el nombre exacto de la palabra,

una ciclogénesis imperfecta, se estaciona en la punta de mi lengua,

tratando de entrar al lugar, donde reside  el olvido.

No saber si es, con ”S” o con ”c”, importa poco.

Palabras descompuestas en el ojo del huracán,

recorren  boca y cerebro,

impidiendo la plena comunicación.

Con impotencia añoro, ese rincón apartado,

que sin razón aparente, se ha quedado dormido…

 

No era real…

Una fantasía la acompaña cada día,

mostrando su cara amable,

se eleva por encima del temor,

abre sus alas, se posa en cada flor,

continúa,

pequeña mariposa de cartón…

 

Amor de papel

Amor de papel,

volando por el viento se detuvo en mi ventana,

extendí mi mano, pero, al querer tocarlo,

una pequeña llovizna lo deshizo.

Esa bola de papel mojado, rodó por la canaleta,

desapareciendo en una gota de agua, en la acera.

Era amor en papel de azúcar, o, de sal…

 

 

 

 

No podría vivir sin…

No podría vivir sin esos compañeros que llenan el alma,

me enseñan, me entretienen, me consuelan, me levantan,

puedo llorar, reir, soñar,

recorro el mundo, liberando mi adrenalina en las persecuciones más intensas.

Me sobresalto en esos planos de oscuridad, mi miedo estalla…

Entablo simpatías y antipatías con los personajes más extraños e inexistentes, — ¡los siento, como una parte de mi!

¡¡¡Libros, libros, libros!!!

¡NO MUERAN NUNCA!!!

 

Si, soy la mujer…

Si, soy el ser que abrió tus puertas a la vida,

soy quien abrió tus ojos, enseñándote el valor,

soy la madre, maestra, niñera,

soy la fuerza, que saltó los muros, ignorando consecuencias,

soy la furia que, con mi niño a cuestas, derribó  obstáculos al andar,

soy la sombra que con los brazos abiertos, impidió la muerte del amor.

Pero, tambien…

Soy aquella que mató, en defensa propia,

soy la amante, amiga, y compañera de ese ¨imbecil¨,

que presumiendo de su fuerza,

destrozó mi cara, mis manos, mis piernas …Mi ilusión.

Soy aquella que unió los trozos de autoestima,

levantándome, por encima del lamento, miedo, y dolor,

defendiendo mi propio corazón.

Si, soy la misma mujer…

 

 

Aquella paloma…

Aquella paloma cansada, se apartó del camino,

plegó sus alas, secó sus ojos,

mirando la oscuridad del exterior,

se refugió en el interior,

desconcertada, decepcionada,

sentada en un rincón, curando sus heridas,

tragó en soledad su pena.

Fuera de intrigas, rumores, suposiciones,

su pico se cerró, su mente y corazón debatían,

si continuar el vuelo, o mantenerse en aquella sombra.