Ahora qué!

¿Que pasó?…

con el amor que no dimos,

Con las palabras que no dijimos,

con la ilusión que perdimos,

con el momento que no disfrutamos,

con el tiempo que borró el instante…

Hoy, buscando en la maleta del pensamiento,

encuentro la impotencia, que no exploté,

ese manotazo, que por miedo no dí,

esa mano invisible, que me empujó hacia atrás,

no dí un paso al frente…

Mirando la pared que forman los  años…

Quiero ser, ese pájaro que “aparentemente” nunca fuí,

Volar, Volar, hasta que el horizonte se pierda en el infinito!…

Puedo???

 

 

Con S, o, con C…

Buscando el nombre exacto de la palabra,

una ciclogénesis imperfecta, se estaciona en la punta de mi lengua,

tratando de entrar al lugar, donde reside  el olvido.

No saber si es, con ”S” o con ”c”, importa poco.

Palabras descompuestas en el ojo del huracán,

recorren  boca y cerebro,

impidiendo la plena comunicación.

Con impotencia añoro, ese rincón apartado,

que sin razón aparente, se ha quedado dormido…

 

No era real…

Una fantasía la acompaña cada día,

mostrando su cara amable,

se eleva por encima del temor,

abre sus alas, se posa en cada flor,

continúa,!

pequeña mariposa de cartón…

 

Amor de papel

Amor de papel,

volando por el viento se detuvo en mi ventana,

extendí mi mano, pero, al querer tocarlo,

una pequeña llovizna lo deshizo.

Esa bola de papel mojado, rodó por la canaleta,

desapareciendo en una gota de agua, en la acera.

Era amor en papel de azúcar, o, de sal…

 

 

 

 

Era el final…

Me encontré, cuando no me buscaba,

me ví, cuando no me miraba,

cuando me entregué a la debilidad, afloró mi fuerza.

Cuando creí, que era el final…

La calle bifurcada, me mostró ramales desconocidos.

Cuando la voz silenciada, frenó el eco de las palabras,

la mano sobre el papel, movió el lápiz,

dibujando figuras,  que no sabía, que existían…

 

No podría vivir sin…

No podría vivir sin esos compañeros que llenan el alma,

me enseñan, me entretienen, me consuelan, me levantan,

puedo llorar, reir, soñar,

recorro el mundo, liberando mi adrenalina en las persecuciones más intensas.

Me sobresalto en esos planos de oscuridad, mi miedo estalla…

Entablo simpatías y antipatías con los personajes más extraños e inexistentes, — ¡los siento, como una parte de mi!

¡¡¡Libros, libros, libros!!!

¡NO MUERAN NUNCA!!!

 

Despedida y cierre

Esparciendo las cenizas, se colocó el sombrero,

sacó el clavel que llevaba en el ojal de su chaqueta,

mirando la profundidad del mar, lo lanzó ,

con un grito ahogado, sin mirar atrás, giró sus pasos,

dirigiéndose a la plaza de la libertad.

Si, soy la mujer…

Si, soy el ser que abrió tus puertas a la vida,

soy quien abrió tus ojos, enseñándote el valor,

soy la madre, maestra, niñera,

soy la fuerza, que saltó los muros, ignorando consecuencias,

soy la furia que, con mi niño a cuestas, derribó  obstáculos al andar,

soy la sombra que con los brazos abiertos, impidió la muerte del amor.

Pero, tambien…

Soy aquella que mató, en defensa propia,

soy la amante, amiga, y compañera de ese ¨imbecil¨,

que presumiendo de su fuerza,

destrozó mi cara, mis manos, mis piernas …Mi ilusión.

Soy aquella que unió los trozos de autoestima,

levantándome, por encima del lamento, miedo, y el dolor,

defendiendo con mis propias manos,

mi abatido corazón.

Si, soy la misma mujer…

 

 

Pau

Resulta dificil quedarse indiferente, al escuchar las maravillosas letras de Pau Donés,

su voz llega, y, llena el corazón;  ¡Ese canto a la vida.!

Humo, canción de su albun 50 palos,

invade  el alma, nuestra esencia más preciada es: vida,

es presente, es ahora.

 

Aquella paloma…

Aquella paloma cansada, se apartó del camino,

plegó sus alas, secó sus ojos,

mirando la oscuridad del exterior,

se refugió en el interior,

desconcertada, decepcionada,

sentada en un rincón, curando sus heridas,

tragó en soledad su pena.

Fuera de intrigas, rumores, suposiciones,

su pico se cerró, su mente y corazón debatían,

si continuar el vuelo, o mantenerse en aquella sombra.