Una y otra vez…

Con los pies colgando de la cama,

el corazón saliendo de su pecho,

las manos rodeando su cabeza,

las gotas de sudor recorriendo su cuerpo,

_repetía una y otra vez, _ —¡”no puede ser, —no puede ser”!.

la misma pesadilla de siempre _ —¡ Te veía muerta!

—y así es ! —contestó ella.

—No pasa nada,— ¡tranquilo Milú!

—¡¡¡¡ lo has conseguido!!!!..

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Huir sin remedio…

Unas balas certeras, sin saber de donde,

arrebataron la vida de mi marido.

Sin querer manifestar mi dolor delante de esas tres caritas,

que observaban incrédulos, y llenos de miedo.

Paralizada en medio de aquel horror, no teniendo tiempo para pensar,

una sábana como maleta, tres ropas gastadas, ato todas mis posesiones.

Tomo en mis brazos a Adrian,  Leyla y María se toman de la mano,

sin mediar palabras, iniciamos un camino incierto…

Un temblor inesperado sacudió nuestros cuerpos,

que abrazados como una piña, nos obligó a mirar hacia atrás,

viendo como caía el techo de nuestra casa por el impacto de una bomba,

luchando por salvar la vida de mis hijos, con el corazón destrozado,

mi única opción era caminar y caminar sin rumbo…

El cansancio y el hambre detuvo mis pasos, soñando con un  pequeño refugio  que calmara mis miedos,  y  el llanto de mis hijos…

_¿Que tienen que ver mis niños en esta maldita guerra?…_¡¡¡Porqueeee!!!.

Compañeros

He compartido un tiempo maravilloso con unos compañeros, tan diferentes entre si,

que hicieron mis vacaciones, esplendidas, llevándome a lugares y épocas tan dispares,

como emocionantes.

Viajamos por los sombríos paisajes de la esclavitud.(Sombras de África),

continuamos vuelo con las golondrinas a Estados unidos(guerras de secesión),

después de un breve descanso,  aterrizamos en Alejandría en la lucha de poder de los reyes Ptolomeos, Cleopatra en su  despliegue de riquezas, lujo, orgías. Roma, con Julio Cesar, Marco Antonio, Octavio, entre guerras y pillajes sometiendo al  mundo a sus voluntades(Ocaso de Alejandría)

Entre engaños, chantajes, y extorsión periodística, recorrí las calles de Perú(Cinco esquinas)

En mi viaje a Cartagena buscando como habitualmente en mercados de antigüedades,

me llevó a descubrir secretos familiares que no podía imaginar(Tras el sol de Cartagena)

Pero, el más sencillo de mis compañeros fue capaz  de llenar las fibras más sensibles de mi alma.(Me llamo Lucy Barton)

Borde de la cama…

Mientras esperaba el ultimo tren de la media noche,

ella cruzaba los dedos, suplicando en silencio que fuera puntual,

tenía miedo, la soledad del lugar acentuaba su ansiedad.

Una pequeña luz la sacó de su pensamiento,

la alegría se reflejó en su rostro,

sentada en un  confortable vagón, sonreía,

con su cámara, quiso plasmar los reflejos  de los rieles, en las  ventanas,

las luces de cada estación,

se sentía tan cómoda y confiada en aquel desconocido tren,

su temor había quedado atrás.

De repente, un desconcertante y brusco  cambio de sentido, le hizo levantarse del asiento,

había  entrado en un extraño túnel, en la más absoluta oscuridad,

no había nadie en el vagón, paralizada en medio de la nada,

estiró la mano buscando un punto de apoyo…

El borde de la cama la separaba del suelo.

 

Memoria

Ella corrió tan de prisa como pudo,

hizo señales con las manos, gritó a todo pulmón,

otros pasajeros del autobús  llamaron la atención del conductor,

pero éste, no paró.

Agotada, su corazón salía del pecho, sentada en un banco esperaba el nuevo autobús,

había perdido la cita en el médico, el reloj en la pared parecía no avanzar,

iban y venían  viajeros y autobuses a diferentes lugares,

maletas, bolsas, vendedores, compradores, cruzaban la estación.

Después de una larga espera a punto de llegar la hora prevista de salida,

unos ojos conocidos se posaron en ella,

—¡No puedo creerlo! se dijo

_ Si, es él!

Se habían despedido allí hacía  25 años …

Tenía que subir al autobús…

Nos despedimos ayer?

No, no  lo recuerdo, ¡Mi memoria!

Huellas

IMG_0001La tarde que te conocí,

mi corazón latía de prisa,

mi emoción desbordante se incrementaba,

escuchaba con que fuerza y pasión presentabas tu programa.

Una mezcla de curiosidad, miedo, alegría contenida, fluía en mi interior.

Durante mucho tiempo deseaba encontrar una clase como esa,

al fín lo había logrado. ¡ “No podía creerlo”!

Si,

crecí, tu profesionalidad, generosidad,  calidad humana,

dando siempre un paso más, respetando la individualidad de cada uno.

Repentinamente un visitante inesperado,

entró en nuestra aula con tal violencia, haciendo saltar por los aires,

pinceles, paletas, oleos, acrilicos, tintas, lienzos.

Nosotros, paralizados en un rincón,

no podíamos nombrar, ese “cáncer ” que nos arrebató

nuestro preciado “Maestro”

 

 

 

 

Pequeñas vacaciones

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Caminando por el puerto, mirando al mar ,la brisa golpea mi cara,

fotos, rincones, esculturas, momentos que quiero retener,

esa pequeña flor que crece en la unioń de dos baldosas,

entrando a una majestuosa catedral ,la mano extendida de un mendigo, detiene mi paso,

zapatos que se mueven con prisa, otros, plácidamente,

mezclando el murmullo de la gente,

el sol, reflejando sus rayos  sobre pieles multicolores, hacen agradable nuestro paseo.

Un helado se derrite entre mis manos,

su café le quema los labios, nos reímos, nos quejamos,

pero, continuamos disfrutando de unas  pequeñas vacaciones.

Un cansancio diferente, gafas de sol, de lectura,

manos llenas de información, queriendo probar y disfrutar cada plato típico,

cada leyenda, nuestra retina y corazón quieriendo interiorizar cada  detalle de cada lugar.

 

Buscando el precio…

images

Bolsas y maś bolsas,

calles repletas, mesas llenas de trapos,

miles de manos buscando el precio, la talla, algunos leen etiquetas,

colores marrones, negros, tierras, oscuros,

pesados abrigos, estanterías revueltas,

lo cogen, lo tiran, lo dejan,

las tarjetas de créditos entran, salen, se caen,

los dependientes con los pies hinchados repiten una y otra vez:

-¡Siguiente! ¡Siguiente!…

Salimos sobrecargadas, llegamos a la casa,

dejamos las bolsas en el salón, nos quitamos el abrigo,

sonreímos- ¡objetivo conseguido!

Unos segundos después…

-¿donde lo pongo?

¿Lo necesito?   __

¡Mañana lo cambio!…

 

Noche de insomnio…

Tratando de conciliar el sueño,

una luz intermitente se filtra a travez de mi ventana, impidiendóme cerrar los ojos,

ante su insistencia me ví obligada a levantarme en varias ocasiones,

abro suavemente la persiana, no veo nada, me vuelvo a la cama,

empieza de nuevo el reflejo llegando hasta la manta.

Asustada volví a mirar…

Un flamante coche azul aparcado en mi puerta,  emitía dicha luz,

no hay nadie en su interior, el reflejo aumenta su tamaño.

Bajo la escalera, salgo a la calle,

reina la oscuridad de la madrugada.

Repentinamente el coche  abre su puerta,

me ordena  a entrar,

—Tengo infomación importante para tí,— dice

—“Soy…”

—¿Quien?— pregunto!

—¡Tu me esperabas!, —  dice

—¡Sube! ,mi tiempo se acaba…

Con un temblor en las piernas, quiero correr,

Pero…

Mi curiosidad me lo impide,

la distancia entre mi puerta y el coche es la misma,

quiero  empujar la cerradura con el pie,

una corriente de aire me cierra,

no tengo llave, semidesnuda,

mirando a todas partes, buscando alguna señal, una ventana, un mando a distancia…

Mi corazón acelerado, mi boca seca, mi voz no sale,

el miedo se apodera de mí…

En medio de aquella soledad, sale de nuevo la voz del coche.,

Ahora era, tierna, pausada, directa…

Sin saber como!

me vi en el interior de aquella nave,

Conduciéndola por un nuevo paisaje,

lagos multicolores, campos de girasoles, gentes felices, sonrientes…

Un nuevo mundo se abría,  ¡mi angustia era lejana..!

Un nuevo comienzo, un nuevo año, una nueva vida,

para vivir con toda su intensidad.

Podrías ser ….TU!

En navidad!

Mientras don Ernesto tendía la colada,

el estruendo de un portazo

sacudió su cuerpo de arriba abajo,

en estado de shock, quiso continuar, pero no pudo.

Un grupo de niños del vecindario se acercó a él

vociferando…—¡Viejo gruñón, insoportable!

Tratando de controlar el baile de sus rodillas,

cogió el cesto con la ropa mojada,

entró en casa con lagrimas a punto de caer.

Decidió correr a su refugio favorito… ¡ Su querido parque!

En el mismo rincón de cada día,

con la cabeza entre sus manos,

en soledad, descargó todo su dolor.

Sin reparar en la mirada curiosa

que un pequeño gato, le dirijía de manera incisiva,

sin perder detalles,

como queriendo ofrecer consuelo.

Repentinamente  don Ernesto, levantó la  mirada

encontrándose directamente en el interior de la pupila del pequeño.

Un grupo de delincuentes,

esperando detrás del  banco,  aprovecha la distracción,

se acercan con rapidez

cogiendo el gato por el rabo,

tirando del anciano con todas sus fuerzas,

golpeando su cabeza,  roban su cartera,

dejando al hombre inconsciente,

el gato maullando, con la sangre formando círculos

alrededor de su cuerpo.

—Erni!,  oh ,Erni

—-¡como me alegra encontrarte! —gritó Lola.

—¡-Tan guapo como siempre!

—-Me siento feliz,  mi querida lola!

Árboles, flores, mariposas,

¡Que bonito, es todo!  —no me había fijado en esta calle,

repetía con admiración Ernesto!.

Lola, exuberante con una bata blanca,

sus ojos brillantes, pícaros….

Besaba a Erni, mientras preparaba un suculento manjar de navidad.

Mandarinas, mangos, plátanos, manzanas, uvas.. contaba Ernesto ,las frutas…

que adornaban la mesa—¡Me encanta!

Flores frescas — ¡orquideas! — mi favorita,

—¿Cuándo la has traído?—Preguntaba Lola.

—¡-Era tu sorpresa!

—Sabes, – nunca me gustó la navidad.

Pero…

Esta, es especial…—!Te amo lola!

Que pasa ?-  preguntó el médico.

-Ha venido sin documentación, – contestó el celador.

 

 

 

 

 

 

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