El regreso

El ruido callejero entraba por la ventana del despacho,

el sonido insistente del teléfono dominaba el ambiente,

las teclas del ordenador volaban en los dedos de Magui,

yo, de pie, enmudecida frente al aparato telefónico,

no sabía como afrontar la noticia de la inminente demolición de la casa de mi madre.

Debía regresar a mi pueblo después de cuatro décadas para liquidar unas cuentas con mi pasado…

Frente a esa puerta azul destartalada, se hacían presentes mis más oscuras pesadillas.

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